Tensión social
Castells tomó un supermercado y fue detenido
 Otro día de cortes de calles. El dirigente amenazó con nuevas ocupaciones; coordinan una protesta común para el martes. En otra jornada signada por las protestas en las calles de la Capital, el líder del Movimiento Independiente de Jubilados y Desocupados (MIJD), Raúl Castells, fue detenido luego de copar una sucursal de la cadena de supermercados Coto, frente a la plaza Constitución.
Liberado tres horas después, anunció que hoy marchará hacia la gobernación de Buenos Aires, en La Plata, y amenazó con protagonizar nuevos movilizaciones el próximo martes.
De esta manera, el 1° de diciembre parece haberse convertido en la fecha límite para que el Gobierno atienda los reclamos de las distintos grupos piqueteros que no pueden ingresar en el plan oficial de cooperativas Argentina Trabaja, de acuerdo con las conversaciones que hasta ayer mantuvieron dirigentes de varias organizaciones de base que no suelen compartir sus manifestaciones.
Entre ellos se encuentra la Corriente Clasista y Combativa, las 11 organizaciones que ayer cortaron la avenida 9 de Julio y los grupos que acamparon hace tres semanas frente al Ministerio de Desarrollo Social, como el Frente Popular Darío Santillán y el MTD Aníbal Verón. Hoy podrían sumarse otras organizaciones que habían logrado un principio de acuerdo con el Gobierno.
Ayer, al salir de la comisaría donde estuvo tres horas detenido, Castells amenazó con "marchar" el 1° de diciembre hacia todos los supermercados del país "si Kirchner no paga lo que debe pagar", en referencia a las asignaciones por hijo y los sueldos de las cooperativas del Plan Argentina Trabaja. Pero no se detuvo allí en sus críticas hacia el Gobierno y sus aliados, particularmente el líder de la Federación de Tierra y Vivienda, Luis D?Elía.
"D?Elía puede ir a tomar una comisaría en La Boca, desarmar a 16 policías, llevarse un cuadro original de Quinquela Martín: ahí no hay problemas", dijo, para luego denunciar que sus militantes habían recibido "una represión brutal y salvaje".
El dirigente piquetero había llegado cerca de las 11 al supermercado ubicado en Lima y Garay, en Constitución, en donde ingresó junto con otros 10 manifestantes para exigir la reincorporación de 400 trabajadores "despedidos", según sus dichos.
|